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Personajes
A LUÍS ORTEGA BRÚ

A LUIS ORTEGA BRÚ Empezaste a andar en el tejar de Pasahonda, al barro le diste forma de hombre y de mujer, al pasar el tiempo creaste al cristo de los cielos, y a su madre con él. Mano de alfarero, manos nacidas para crear, manos de imaginero de acero templado, que le diste vida al cristo resucitado. En el silencioso transcurso del tiempo, ya todos han comprendido, tu valía y tu talento. Se respira un orgullo en el aire que enorgullece la memoria. Y de grandes obras está tallado el libro que guarda la sencillez de tu vida y la grandeza de tu historia.
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HERMANA DEL ASILO MUNICIPAL DE SAN ROQUE LAS MONJAS DEL HOSPITAL Hermanas de la caridad, hijas de la solidaridad, lleváis en silencio vuestro verdadero sentir, aunque os golpee el viento siempre estáis ahí. Sois ventanas al aire, ventanas sin cerrar, que dais vuestra vida al servicio de los demás.
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JUANITO
JUANITO Oro plata, plata oro, claveles encendíos, aprende niño, niño aprende, pon en ello tus cinco sentíos. Quieres bordar la luna, la luna no se deja, pasas tu vida entre bastidores y luces de candilejas. ¡Quién te dibujó la carita de fina porcelana! ¡Quién te bordó un sol a la luz de la mañana¡ En tu niñez cosías y desbaratabas, vuelta otra vez tu paciencia, eras la fuente del saber. Bordas con sencillez y humildad a las cofradías y a toda la hermandad. Por tus manos salen primores, lo mismo una túnica al Nazareno que un vestido a la Virgen de los Dolores. La Virgen Bajo Palio llora de alegría, porque le has hecho una saya por bulerías. Hay rosas inmaculadas con pétalos florecíos, para hacerle un vestío a la Virgen Soberana. Tienes arte y señorío ante el mundo entero, lo mismo bordas un pañuelo que un manto a la reina de los cielos. Las flores altaneras se sientes envidiosas, al ver la labor que tú haces tan primorosa. Tus manos arrojan rosas y claveles, alhelí y azahar. ¡Qué bien luce su manto la Soledad!
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MARÍA EUGENIA ARENAS VELASCO
MARÍA EUGENIA ARENAS VELASCO Hay estrellas que alumbran en la más inmensa soledad, hay una rosa divina que llora al pie de un altar, piedad dolorosa, angustia en su semblante, su pena, ternura, desesperación, sublime llanto recogido, sublime silencio en su interior. María Eugenia, tu que le has tallado con amor dos ángeles del cielo para que consuele su dolor. Y a una lágrima por un lucero desprendido le has hecho una flor. Tienes sencillez en tus manos, silencio en tu labor y un sol que ilumina lo más bello de tu corazón.
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CLAMOR POR ALBA
 ALBA SOLEDAD ESPINOSA RODRÍGUEZ Un recuerdo muy especial para la pequeña Alba. Siempre estás y estarás en la memoria y el corazón de todos los que te quisieron y te siguen queriendo.
CLAMOR POR ALBA
No veo a mi niña correr ni jugar, en lo alto del cielo una estrella está. En la triste mañana, ¡Qué rosa dejó de crecer a destiempo y a deshora! Qué monstruo estaba al acecho, en el silencio confuso y traicionero de la aurora. Ya no asoma la tarde por la vereda, la nieve baja fría por la ribera. La noche cae oscura sin luna llena, no ha nacido el consuelo para aliviar mi pena. En las colmenas viejas de mi desventura, las abejas no me dan miel sino amargura. Qué helado hielo tiene mi pena, me aprieta el corazón como una cadena. Como ave marinera te he visto partir, cruzando la frontera de mi principio y tu fin. Ya se ha quedado mi ilusión en la distancia, se me ha secado la fuente de la esperanza.
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AL MISTO
 SALVADOR DÍAZ RUIZ AL MISTO Ya salió la procesión, hay un hueco vacío, se respira ausencia. ¿Donde está Salvador, como Misto conocido? Formabas parte de la tarde como un penitente más, que tuviera una gran promesa que no se cumpliera jamás. Un día gris te fuiste para siempre, y un sabor amargo dejaste entre tu gente. Amabas a tu pueblo con una gran alegría, aunque no seas hijo predilecto yo te hago esta poesía.
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BACHITO Y PALMERO

FRANCISCO LARA RUIZ Y ANTONIO PALMERO VERA BACHITO Y PALMERO
El carnaval sanroqueño reluce como un tesoro, se ha engalanado San Roque de plata y oro, le han puesto El Palmito con su ángel y salero, Paco Bachito y Antonio El Palmero. Lo han vestido de luz, con su duende andaluz, el candor de este pueblo. La fría luna de febrero, que orgullosa asoma por la Alameda, quiere también lucir su disfraz de luna carnavalera. Paco y Antonio, en la fuente de las ilusiones, donde brota el manantial de vuestra alegría, la habéis rebosado de disfraces de colores, con gracia y simpatia. Antonio, tu corazón se ha bañado, prendido en un piropo torero, y se ha llenado el eco de tu voz de tu arte carnavalero.
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