UN PERRO LLAMADO CAMARÓN

UN PERRO LLAMADO CAMARÓN Entre Manolo y Camarón, se ha roto la unión, se acabó el solomillo, el pata negra y el arroz, se ha quedado el perro a dieta y con depresión. Manolo te fuiste del trabajo, presto a la jubilación, ¿Qué triste y solito dejaste a Camarón! Ya no tiene consuelo ni alegría. Le falta calor al nacer de sus días. No te detuviste a pensar, que cultivaste una rosa en un basto rosal, ni la Chica ni la Pastori lo logran consolar. No puede haber suplemento al que llevaba el sustento. Si te dieras una vuelta, por la nave Barberán, verías un perrito de dulce soñar, con los ojos clavados, esperando ver al que tanto cariño le ha dado. Aunque lleves las manos vacías, él te las besará, y pondrá campanas de plata en su alegre ladrar, y nubes de colores en su tierno mirar.
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