MI GATO FERMÍN

MI GATO FERMÍN Un día de San fermín, a mi puerta llegaste, y con qué calor en ella te alojaste, este gato blanco y gris lleno de algodones, con qué gracía me busca a las ratas por los rincones, se pasea por la casa con paso silencioso, y cuando yo le digo ¡Fermín! me mira orgulloso.
|